21 de mayo de 2018    
Santa María Magdalena    
Entrega radical a Dios
Y se realiza en nosotros como un cambio profundo...El Evangelio viene a transformar nuestra vida y nuestro corazón. Cuando nos asalta la melancolía, el aburrimiento, el desencanto, hay que tomar una decisión: disponernos a realizar un cambio interior que nos abra a una alegría del Evangelio. ( Carta de Taizé, Stuttgart, 1997. ” De la duda a la claridad de una comunión).

Tú, amigo/a, que tanto te quejas de cómo va la humanidad, -¿qué haces para mejorarla a ella y a ti mismo?

Intentas hacer muchos cambios en tu vivienda, en tu coche, en tus electrodomésticos... y, sin embargo, la vida se te pasa y no se opera en ti el auténtico cambio interior.

Y ten en cuenta que si no logras tu transformación interior, nunca te sentirás feliz aunque tengas de todo.

-¿Sabes por qué? Porque todo lo que te venga del exterior, te ayuda a acumular cosas, objetos...pero tu identidad personal, en lugar de crecer y verse nueva, la encuentras cada vez más deteriorada por el paso del tiempo.

Estás llamado a ser diamante y te quedas en pura ganga. Esto es una mediocridad. Una pena que no crezcas en valores auténticos al ritmo de tu crecimiento en años biológicos.

Y un síntoma de esto lo detectas cuando aparece en ti el desencanto por las cosas que antes te atraían y te llenaban tanto desde fuera.

Cuando veas que la melancolía, el aburrimiento van minando tu bella existencia, toma la decisión de darle un nuevo rumbo a tu vida. Algo sencillo y simple: ábrete a la alegría del Evangelio.

Me da pena que andes pensando en que es ridículo a comienzos del año 2.000 entregarse a vivir en profundidad la vida evangélica. Conoces a personas que, en plena juventud, están desencantadas. Les falta el aliento vital de Dios. Sí, no lo pongas en duda. Quemar placeres, ajar la vida en tontadas y en inutilidades para ti y para los otros, acarrea pronto la desilusión.

-¿Qué haces que no cambias desde tu interior?

-¿No sabes que la felicidad te viene del interior más que de las cosas?

-¿Cómo tienes ya X años y sigues en tu mundo interior hecho un niño?