25 de febrero de 2017    
Santa Jacinta    
Dorotea de Chopitea

Dorotea de Chopitea

Dorotea nació en Santiago de Chile, el 5 de junio de 1816 en una familia católica rica, rica en hijos (¡18!) y en bienes materiales. Tres años más tarde, poco después que Chile alcanzara su independencia de España, don Pedro Nolasco Chopitea (su esposo) llevó a su familia a Barcelona. Dorotea era enérgica, vivaz, emprendedora y con un corazón de oro.

Casada con un banquero y empresario: Estuvieron feliz y fielmente casados durante 50 años. Al final José decía: “nuestro amor creció diariamente”. Tuvieron seis hijos: Dorotea, Ana María, Isabel, María Luisa, Carmen y Jesuina. La gran preocupación de Dorotea era vivir primordialmente para Dios. Ella desarrollo su piedad: Misa diaria, Comunión, Rosario. Pero lo más extraordinario de todo era su caridad hacia los demás, especialmente los pobres.

Limosnera de Dios: Su amor a los pobres estaba primero en su escala de valores: “Los pobres serán mi primer preocupación”. Ella era llamada la “limosnera de Dios”. Acompañó a su marido en sus muchos viajes y fue recibida por León XIII, quien la trató con gran deferencia. Unas 30 fundaciones fueron el resultado de su caridad y la de su esposo: jardín de infantes, escuelas, hospitales, talleres… Alguien calculó que lo que ella logró es más de lo que han logrado algunos estados.

Le escribe a Don Bosco para fundar una obra para jóvenes trabajadores: El 20 de septiembre de 1882, cuando ya era viuda desde hacía varios meses, le escribió a Don Bosco: “Querría fundar una obra para jóvenes trabajadores y huérfanos en los suburbios de Barcelona”. Don Bosco aceptó y Dorotea se convirtió así en una Cooperadora Salesiana.

“Nuestra mamá de Barcelona”: El trabajo comenzó en Sarriá en 1884. También trabajó con Don Rinaldi, provincial en España, para instalar otras obras salesianas; el futuro Rector Mayor ha dicho de ella: “Muchas veces la escuché decir que llevaba adelante el más humilde de los servicios por los enfermos”. En abril-mayo de 1886 Don Bosco se encontró con las santa benefactora, siempre dispuesta a ayudarlo. Cuando Don Bosco murió, Doña Dorotea inició tres nuevas obras, entre las cuales el Colegio de Santa Dorotea en Sarriá, encomendado a las Hijas de María Auxiliadora, para el cual dio el dinero que estaba guardando para su vejez. Don Bosco la llamaba “nuestra mamá de Barcelona”. Dorotea, al igual que mamá Margarita antes que ella, murió pobre el 3 de abril de 1891. Está sepultada en Barcelona – Sarriá.

El proceso se inició el 4 de abril de 1927. Declarada Venerable el 9 de junio de 1983.