22 de mayo de 2017    
Santa Rita de Casia    
Luis Variara

Luis Variara

Luis Variara nace en 15 de enero de 1875, en Viarigi (Asti, Italia).

En 1856 Don Bosco había ido a predicar una misión. El padre confió su hijo a Don Bosco llevándolo a Valdocco el 1 de octubre de 1887.

El santo moriría 4 meses después. Pero el conocimiento que Luis tuvo fue suficiente y lo marcó para toda su vida. Pidió ser salesiano y entró en el noviciado el 17 de agosto de 1891. Variara hizo sus estudios de Filosofía en Valsalice, donde conoció a don Andrea Beltrami.

Por allí, en 1894, pasó don Unia, el celebre misionero que había comenzado desde hacía poco a trabajar en Colombia entre los leprosos de Agua de Dios. "Cuál no sería mi estupor y mi alegría - cuenta él mismo Variara - cuando, entre los 188 compañeros que tenían la misma aspiración, fijando la mirada sobre mí dijo: Este es mío".

El joven Variara llegó a Agua de Dios el 6 de agosto de 1894. El leprosario comprendía 2000 habitantes de los cuales 800 eran leprosos.

Se sumergió totalmente en su misión. Comenzó organizando una banda musical. La inauguración se hizo en presencia del Presidente de la República que vio, conmovido, "la ciudad del dolor" animarse por primera vez por un inesperado clima de fiesta.

En 1898 fue ordenado sacerdote. Se reveló muy pronto un óptimo director de espíritu. Había surgido en Agua de Dios, junto a las Religiosas de la Providencia, la Asociación de las Hijas de María, un grupo de 200 jóvenes. El era el confesor. No tardó en individuar en el grupo algunas llamadas a la vida religiosa. ¡Un sueño irrealizable! Ninguna Congregación habría aceptado una hija de leprosos y tanto menos una enferma de lepra.

De esta real imposibilidad nace el audaz proyecto -cosa única en la Iglesia- de un Instituto que permita aceptar también a las enfermas de lepra. Hoy la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María cuenta con 600 religiosas.

Se sentía cada vez más entusiasta de su misión. Un día pareció que también él estuviera enfermo de lepra. Al saberlo, se limitó a decir: "Todo viene de Dios y todo vuelve a Dios ".

Murió lejos de sus amados enfermos, como la obediencia había querido. Ahora reposa en Agua de Dios en la capilla de sus Hijas. Juan Pablo II lo ha beatificado el 14 de abril de 2002 en Roma.