23 de agosto de 2017    
Santa Rosa de Lima    
Artémmides Zatti

Artémmides Zatti

Artémides Zatti nace en Boretto (Regio Emilia, Italia) el 12 de octubre de 1880.

No tardó en experimentar la dureza del sacrificio, tanto que a los 9 años ya se ganaba la jornada como peón.

La familia, obligada por la pobreza, emigró a Argentina a principio de 1897 para establecerse en Bahía Blanca. Aquí Artémides comienza a frecuentar la parroquia dirigida por los salesianos, adquiriendo confianza con el párroco P. Carlos Cavalli.

Aconsejado de hacerse salesiano es aceptado como aspirante por Mons. Cagliero y, con 20 años, entró en la casa de Bernal.

Le fue confiado, entre otros, el encargo de asistir a un joven sacerdote tuberculoso. Artémides contrajo también la enfermedad. Fue enviado al hospital de San José. Aquí fue particularmente seguido por el sacerdote y médico empírico, P. Evaristo Garrone.

Junto a él, pide y obtiene de M.ª Auxiliadora la gracia de la curación con la promesa, por su parte, de dedicar toda su vida al cuidado de los enfermos. Se curó y mantuvo su promesa.

En principio comienza a ocuparse de la farmacia aneja al hospital. Muerto el P. Garrone tuvo la total responsabilidad del hospital, que llega a ser el campo de su santidad. Tuvo una entrega absoluta a sus enfermos.

Hay quien describe así su jornada: "A las 4.30 levantarse. Meditación y Santa Misa. Visita a todos los pabellones. Después, en bicicleta, visita a los enfermos esparcidos por la ciudad. Después de la comida entusiasta partida de bolos con los convalecientes. Desde las 14 a las 18 horas nueva visita a los enfermos internos y externos del hospital. Hasta las 20 horas trabajaba en farmacia. Otra visita a los pabellones. Hasta las 23 estudio y lecturas ascéticas. Luego descanso en permanente disponibilidad a cualquier llamada".

En 1913 fue animador de la construcción del nuevo hospital que, a pesar suyo, fue derribado en 1841 para dar lugar a la sede episcopal de la naciente diócesis de Viedma. En 1950, se cae de una escalera y es obligado al reposo. Después de unos meses se manifestaron los síntomas de un cáncer. Murió el 15 de marzo de 1951.

Sus restos reposan ahora en la capilla de los Salesianos en Viedma.

Juan Pablo II lo ha beatificado el 14 de abril del 2002 en Roma.