22 de mayo de 2017    
Santa Rita de Casia    
Ceferino Namuncurá

Ceferino Namuncurá

Ceferino Namuncurá nace el 26 de Agosto 1886 en Chimpay, junto a las orillas del Rio Negro (Argentina). Su padre Manuel, último gran cacique de las tribus araucanas, había tenido que rendirse tres años antes a las tropas de la República Argentina. Después de 11 años de vida libre en el campo, el chico es llevado a Buenos Aires: su padre quiere hacer de él el defensor de su raza.

Pero Ceferino, entrando en el Colegio salesiano, se abre a otros horizontes: es mejor llegar a ser el primer sacerdote araucano para evangelizar a los hermanos. Elige a Domingo Savio como modelo y durante 5 años, a través del el esfuerzo extraordinario para insertarse en una cultura totalmente nueva, llega a ser, él mismo, otro Domingo Savio. Es ejemplar en la oración, en la caridad, en los deberes de cada día y en el ejercicio ascético.

Este muchacho que encuentra difícil "ponerse en fila" u "obedecer al toque de la campana" se transforma en un verdadero modelo. "Modelo - han testimoniado de él - de equilibrio, era el árbitro en el recreo: su palabra era acogida por los compañeros que se peleaban". "Me impresionaba la lentitud con que hacía la señal de la cruz, como si meditase cada palabra; es más corregía a los compañeros enseñándoles a hacerlo despacio y con devoción. Parecía que se hubiesen invertido las partes: el indio convertía a los blancos". En el 1903 Mons. Cagliero lo lleva, con el grupo de los aspirantes a Viedma, capital del Vicariato, para comenzar a aprender el latín. El año siguiente lo lleva a Italia para que continúe los estudios de manera más seria y en un clima que parecía más adapto a su salud. Entra en el Colegio Salesiano de Villa Sora, en Frascati. Estudia con mucho empeño tanto que llega a ser el segundo de la clase. Pero un mal no diagnosticado a tiempo (quizás porque no se quejaba nunca), lo minaba. El 28 de Marzo de 1905 es llevado al hospital de San Juan de Dios de la Isla Tiberina de Roma. Demasiado tarde... Muere serenamente el 11 de Mayo de 1905. Desde el 1924 sus restos mortales reposan en su patria, en Fortín Mercedes, donde muchos peregrinos van a rezarle.