20 de agosto de 2017    
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Salesianos de Don Bosco- trabajo con los menores migrantes

16/06/2017 | Don Bosco Aujourd´hui - ANS

Mundialmente, los salesianos están cerca de los menores más desfavorecidos. También de los menores migrantes que dejan todo en su país de origen.

Las obras de asistencia social de los Salesianos de Don Bosco en Europa y en todo el mundo, acogen a numerosos menores migrantes y realizan un trabajo precioso de integración que permite a estos muchachos encontrar fácilmente su lugar en el país que les hospeda.

En su camino, algunos menores migrantes encontraron el apoyo de los salesianos. Es el caso de Amina, que nació en Ghana, que se encuentra en Alemania. En España, fue recibido por la Fundación Don Bosco, y acompañado por dos religiosos, y varios educadores, algunos de ellos eran Cooperadores Salesianos. Amina relata: “Me han restituido la vida moral. No puedo olvidar lo que los cristianos han hecho por mí, yo soy musulmán. Estar juntos fue una alegría para mí. He oído que tenemos el mismo Dios y la misma fuerza en nuestras convicciones de fraternidad. Estos gestos me han puesto de pie, después de tanto sufrimiento que había experimentado en el viaje”.

A nivel mundial, son numerosas las obras salesianas que trabajan para los migrantes y refugiados. En Francia, el Centro de Rehabilitación y Formación Profesional (CRFP), el Instituto Don Bosco de Gradignan, es una de las instituciones de la Red Don Bosco para la acción social que acoge a los menores migrantes. Sylvie Dufeu, Directora de CRFP acoge en su centro a unos 30 migrantes de un total de 90 muchachos. “Recibimos con alegría a los jóvenes afganos, pakistaníes, malienses, de Costa de Marfil, Guinea. Todos ellos son varones. Y logran vivir juntos y llevamos una obra educativa especial con la finalidad de aliviar las tensiones. Tienen muchas tareas comunes, por lo que se pueden mezclar unos y otros. En nuestro centro se integran para los estudios de formación profesional. Por otro lado, nos toca gestionar la desilusión cuando sucede que algunas escuelas les niegan un cupo, porque no tienen el nivel requerido de estudios”.

También en Francia, las organizaciones católicas están trabajando en red para hacer sentir la voz de los sin voz. Frente a los peligros que acompañan a estos jóvenes – como el abandono, la delincuencia, la prostitución... – se ha instituido el “Secours Catholique” un colectivo llamado: “Juntos contra la trata de seres humanos” (Ensemble contre la Traité des êtres humains), que lleva a cabo la protección y el conocimiento de las leyes para cambiar la actitud hacia los jóvenes y llevar propuestas a las autoridades públicas.