22 de mayo de 2017    
Santa Rita de Casia    
noticia_destacada
foto_noticia_dos foto_noticia_dos
foto_noticia_dos foto_noticia_dos
+texto -texto enviar imprimir
´Entre vosotros he encontrado el calor de la acogida´

20/01/2014 | Redacción

El Papa se encuentra con cientos de personas desfavorecidas en la parroquia salesiana del Sagrado Corazón de Jesús, en el centro de Roma.

El Papa Francisco visitó ayer por la tarde la iglesia salesiana del Sagrado Corazón de Jesús, situada en los alrededores de la estación ferroviaria de Términi, en el centro de Roma. El Santo Padre celebró la misa y mantuvo un encuentro con feligreses y con una amplia representación de las personas pobres atendidas en esta parroquia.

A su llegada a la iglesia, el Papa fue recibido por miles de personas que aguardaban su llegada bajo la lluvia. Acompañado por el párroco, Valerio Baresi, el Obispo de Roma mantuvo un encuentro con un centenar de refugiados y con varios voluntarios de la parroquia en el oratorio `Don Bosco`, contiguo a la basílica. El Santo Padre durante su visita, que duró unas cuatro horas, también saludó a niños bautizados acompañados por sus padres, a recién casados y a familias jóvenes.

Durante su visita, el Papa confesó a cinco personas, entre ellas un refugiado y un `sin techo`, y presidió la eucaristía. El Papa recordó en su homilía que mantener la confianza en el Señor es clave: “A veces, tenemos tormentas u oscuridades en el corazón, o nos sentimos tristes por una culpa... Él vino a cargar con todo eso, lo perdona todo, nos da la paz”. El Papa, dirigiéndose a los fieles, les invitó a “cerrar los ojos e imaginemos aquella escena [el bautismo de Jesús en el Jordán]. Miremos a Jesús y, en silencio, cada uno de nosotros, le diga algo a Jesús, desde el corazón. Que el Señor Jesús, que es paciente y bueno, que ha venido para quitar los pecados, nos acompañe por el camino de nuestra vida”.

“Entre vosotros me siento en casa –dijo al final de su visita-. Porque uno puede hacer una visita y encontrar mucha educación, todo el protocolo, pero no hay calor. Entre vosotros he encontrado el calor de la acogida, como en una familia. Y hoy yo he entrado, me siento como en casa, como en familia”. Para hacer que el Papa se sintiera como en casa, se cantó en español durante la misa, la comunidad salesiana le ofreció el tradicional mate argentino, y en el presbiterio se colocó una imagen de la Virgen de Luján, patrona de Argentina.

Una periferia existencial

El templo del Sagrado Corazón de Jesús fue encargado por el Papa León XIII a San Juan Bosco. La iglesia se consagró en 1887, un año antes de la muerte del santo fundador de los salesianos. La edificación de este templo fue uno de los últimos trabajos de Don Bosco, que desplegó una intensa labor para recaudar fondos para concluir el edificio.

Pese a su ubicación en el centro de Roma, esta iglesia se ha convertido en una “periferia existencial”, un lugar de acogida fraterna para las personas marginadas por la sociedad. Los salesianos y los voluntarios de la parroquia ofrecen a los pobres comida, cobertura profesional y asistencia espiritual.

400 refugiados y solicitantes de asilo reciben ayuda gracias a esta iniciativa. Cientos de personas sin hogar e inmigrantes, sobre todo procedentes de Filipinas y Sudamérica, acuden a la iglesia todas las semanas para ser atendidas. Los martes reparten comida entre los vagabundos que duermen en los aledaños de Termini, además de ofrecerles cobertura profesional (abogados, trabajadores sociales o psicólogos) para ayudarles con sus conflictos. Además, cada jueves, reúnen a jóvenes romanos con personas sin hogar para que recen juntos y posteriormente les invitan a una cena comunitaria en las instalaciones adyacentes al templo.

La visita pastoral del Papa Francisco, la cuarta a una parroquia de la capital italiana desde el inicio de su pontificado, se produce un día después de la celebración del Día Internacional del Migrante.